Nuevo sabinoso

Hola, he dado con tu blog y han acudido a mi mente retazos de recuerdos escondidos en lo mas profundo de mi mente.
Antes que nada quiero agradecerte el que hayas plasmado tus recuerdos y sensaciones y nos dejes compartir esas vivencias de soledades entre multitud y lágrimas escondidas mitad por miedo y mitad por vergüenza.
Yo, afortunada o desgraciadamente tengo la facilidad de arrinconar los momentos nefastos de mi vida y me vienen episodios en sepia, fotogramas inacabados, sintiendo experiencias como si me las hubieran contado...Y no vivido y sufrido.
Vasos de latón (O aluminio?) pequeños para beber escasa agua, labios resecos con costras, castigos sentados en el patio cabeza agachada, brazos rodeando las rodillas...Y el sol castigando las cabezas rapadas, paquetes enviados por familias sacrificándose, que no llegan, avidez y nervios al esperar correo que tampoco llega, cadenas sujetas a un silbato que dejan laceradas heridas en piernas y brazos, excursiones sigilosas por detrás de el pabellón buscando entre los deshechos de comidas tabas.
Recibimientos a la llegada del Bus, brazos con movimientos extraños, canciones que a tan corta edad asustaban (Aunque después uno sería uno mas de aquellos "Cantores")
Recuerdo estar en la primera cama del dormitorio y como la señorita (Olvidé su nombre, pero creo que era la de la foto) se echaba a mi lado mientras "Cuidaba" el dormitorio.
No lo sé con seguridad, pero creo que fué en el año 1957 ó 1958.
Sólo dispongo de esa foto, el de la fila de atrás de pié es un hermano mío: Fernando, que también compartió llamémoslo esta abusiva y dolorosa vivencia.
Y me uno a la frase de Gibrán Khalil Gibrán:
-"Los recuerdos son un traspié en el sendero de la esperanza".

Un saludo a todos y agradecido a Scila por traernos este viaje al pasado.


Antonio/

Comentarios

Scila Klostenos ha dicho que…
Hola Antonio, bien venido al grupo de los “sabinosos” soy otro de los que, con prosa tan poética has descrito. Yo estuve a finales de 1955, por lo que no me dio mucho el sol en la rapada cabeza. Me has hecho recordar lo de las tabas, también jugábamos a algo parecido con cinco piedrecitas.
En fin solo quería saludarte y que cuentes con una más entre los sabinosos.

C. de Luis.